Los alcances del nuevo DNU y las restricciones: ¿se podrá ir al gimnasio?

Los alcances del nuevo DNU y las restricciones: ¿se podrá ir al gimnasio?
La decisión del Gobierno de limitar a un grupo amplio de rubros encendió las alarmas en los centros de entretenimiento. El sector lucha para recuperarse
Por Patricio Eleisegui
16.04.2021 10.05hs Negocios

El Gobierno finalmente oficializó las nuevas restricciones para esta etapa de la pandemia. Y uno de los interrogantes que, hasta esta jornada, restaba resolver dentro de los cambios anticipados por Alberto Fernández a mediados de esta semana correspondía a los gimnasios y su funcionamiento.

Dado que las restricciones adelantadas daban cuenta de un cierre total de actividades recreativas, culturales, sociales y deportivas, todo hacía pensar que los centros de entrenamiento resultarían alcanzados por las limitaciones que acaba de inaugurar el Ejecutivo.

Pero, para fortuna de los adeptos del sector, el cierre tan temido no tendrá lugar. En esa dirección, fuentes ligadas a la Cámara de Gimnasios de la Argentina, aclararon a iProfesional que las restricciones no incluyen a esa actividad. Y que los emprendimientos seguirán funcionando con los protocolos y pautas sanitarias vigentes hasta ahora.

"Los gimnasios son agentes de salud. No encuadran en actividades recreativas, culturales, sociales o deportivas. Tenemos nuestro protocolo y se está aplicando de manera muy eficiente. No se han registrado contagios en los gimnasios", expuso Fernando Storchi, presidente de la entidad.

"El nuevo DNU dice que es de aplicación el artículo 15 del DNU anterior donde, claramente, los gimnasios pueden abrir sus puertas con un aforo del 30 por ciento", añadió.

De esa forma, el segmento respira aliviado. En la previa a la publicación del decreto, desde la actividad habían anticipado que un cierre hubiese requerido de un auxilio oficial inmediato para salvaguardar la continuidad de los gimnasios.

El hecho de que los centros de entrenamiento resulten un pilar clave para la salud inmunológica de la población que asiste a esos emprendimientos blindó, al menos en cierta forma, la continuidad del rubro.

En diálogo reciente con este medio, referentes de la actividad confiaban en una continuidad sin cambios en tanto los gimnasios han probado la efectividad de sus protocolos.

"Tenemos gente responsable de cumplir que se cumpla cada instancia del protocolo. También el Gobierno tiene facilidades para hacer lo mismo. En tanto no es una fiesta privada, no resulta necesario reducir la cantidad de personas que asisten", comentó la fuente interpelada.

Las autoridades porteñas, a tono con estas palabras, entienden que la efectividad de las medidas implementadas por los actores de la actividad, que incluyen desde el aforo mencionado hasta la sanitización permanente de los espacios, pasando por el distanciamiento, el uso obligatorio de barbijo y la reserva de turnos, entre otras medidas, vienen dando los mejores resultados.

Hace poco más de una semana, el mismo Jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, ponderó el funcionamiento sanitario de la actividad. "Tenemos la confianza en la reducción significativa de cualquier riesgo de contagio", afirmó.

 

Sector golpeado

Al igual que ha ocurrido con todas las actividades que implicaban el encuentro presencial, los gimnasios están entre los segmentos que recibieron de lleno el golpe de la pandemia, la implementación de la cuarentena, y el desplome de la economía.

El combo resultó fatal para el rubro: según fuentes del segmento, sólo en el último año bajó la persiana casi el 20 por ciento de los establecimientos. Previo a la pandemia, el nicho estaba conformado por más de 6.000 sitios de entrenamiento distribuidos en todo el país.

Con escaso o, en muchos casos, directamente nulo acceso al crédito, muchos emprendimientos no alcanzaron a ver la luz del final del aislamiento obligatorio.

La pandemia redundó en la pérdida de al menos el 20 por ciento de los gimnasios.
La pandemia redundó en la pérdida de al menos el 20 por ciento de los gimnasios.

Sin embargo, tras la salida el camino tampoco fue de rosas para los sobrevivientes: con el rebrote de Covid-19 de principios de enero volvió a mermar la afluencia de público y restableció la incertidumbre entre los actores de ese ámbito.

Por fortuna, la baja en la demanda resultó ser breve y desde mediados del primer mes de 2021 a esta parte los gimnasios están recuperando socios más allá de la vigencia de pautas que, como en el caso del aforo del 30 por ciento, limitan la ocupación en los salones.