Más artículos

Sputnik V local: un empresario "todopoderoso", un gigante ex Roemmers y un polémico "insistidor", con potencial para fabricar la vacuna

Sputnik V local: un empresario "todopoderoso", un gigante ex Roemmers y un polémico "insistidor", con potencial para fabricar la vacuna
La carrera por consolidar la elaboración local de una vacuna se acelera semana a semana. Pocos nombres reúnen la capacidad tecnológica para ese desafío
Por Patricio Eleisegui
03.12.2020 12.02hs Negocios

La decisión rusa de incluir a la Argentina entre los países que podrían integrar el futuro pelotón de fabricantes de la vacuna Sputnik V reavivó el interés entre distintos actores de la industria farmacéutica local y regional por participar de un negocio que, hasta hace muy pocos días, parecía lejano en tanto sólo se hablaba de la mera importación del producto.

Durante la jornada del miércoles, y tras una presentación en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Kirill Dmitriev, director general del Russian Direct Investment Fund (RDIF), mencionó a nuestro país como uno de los territorios con capacidad para impulsar en esta parte del mundo el desarrollo del Centro de Epidemiología y Microbiología Nikolái Gamaleya.

El directivo sostuvo que el objetivo de Rusia es "generar un espíritu de asociación y trabajo en conjunto, así que países como India, China, Corea, Brasil y Argentina, entre otros, podrán producir la vacuna en sus territorios".

Las palabras de Dmitriev llegaron a muy poco de que Roberto Salvarezza, titular de la cartera de Ciencia y Tecnología, declarara que en la Argentina "hay laboratorios que la podrían desarrollar". El ministro, tal como informó iProfesional a principios del mes pasado, argumentó que "la tecnología no es muy diferente de la vacuna de Oxford".

Ese potencial es el que, también, juega a favor de un acuerdo entre Argentina y Rusia que se formalizaría en estos días. Las primeras dosis de Sputnik V, importadas hasta tanto se defina la fabricación local, arribarían al país durante la última semana de diciembre.

A la par de esto, un grupo muy acotado de laboratorios asoma con posibilidades de pugnar por la elaboración del desarrollo científico ruso. Lo breve de los eventuales participantes responde a los sofisticados requerimientos técnicos que demanda la elaboración de la vacuna y su posterior almacenamiento.

Capacidad en biorreactores, experiencia en producción de anticuerpos, conocimiento probado en biotecnología aplicada a la salud humana, son requisitos ineludibles a la hora de pensar en una usina local de Sputnik V.

Precisamente esas pautas a cumplir son las que achican fuertemente la paleta de actores de la industria de los laboratorios con potencial para encarar la fabricación.

Por encima de todos los potenciales candidatos se posiciona un nombre que sacudió la escena nacional a fines de agosto, cuando el Gobierno anunció un acuerdo con los laboratorios AstraZeneca para producir en el país la vacuna contra el Covid-19 impulsada por la Universidad de Oxford.

Cercano a los nombres fuertes del actual gobierno, Hugo Sigman pisa fuerte en el negocio farmacéutico a través del holding Grupo Insud. Justamente una de las patas del conglomerado, el laboratorio mAxience, quedó como la encargada de fabricar en Argentina el desarrollo que promueve Oxford.

El centro de investigación y desarrollo de Sigman es uno de los pocos que, siempre a nivel doméstico, reuniría los requisitos que demanda la elaboración de una vacuna de las características de Sputnik V.

Pero hay más: Sinergium Biotech, otro laboratorio con producción de antígenos en Garín y "know-how" para encarar una producción de esas características, también ostenta participación del mismo empresario.

Las primeras dosis de la vacuna arribarían al país a fines de este mes.
Las primeras dosis de la vacuna rusa arribarían al país a fines de este mes.

Fichas en todos lados

De intervenir en la generación local del producto ruso, Sigman entonces dirá presente en la producción de tres de las principales alternativas para vencer al coronavirus. Una figura "todopoderosa" en lo que hace al impulso de las nuevas vacunas.

¿En qué se sustenta esto último? Según pudo constatar iProfesional, el empresario también está detrás de la evolución local de Sinopharm, la alternativa china que transita la fase 3.

Ocurre que Elea-Phoenix, laboratorio que patrocina los testeos de Sinopharm en el país, también forma parte del holding Insud. Elea pasó a manos de Sigman en 1990 y en diciembre de 2017 el empresario avanzó con la adquisición de Phoenix.

Otra firma con espalda tecnológica es Gema Biotech, propiedad del grupo Megalabs. El laboratorio cuenta con instalaciones para investigación y desarrollo distribuidas entre Buenos Aires y Santa Fe. Megalabs es la sucesora de Mega Pharma, empresa que contó con la participación accionaria de Alberto Roemmers hasta el año 2018.

Hoy por hoy, el control de esta firma lo ejercen los hermanos alemanes Thomas y Andreas Strüngmann.

Curiosamente, ambos han estado detrás del financiamiento de la vacuna que impulsa Pfizer, en una muestra de que los "peso pesado" de la industria farmacéutica con alcance global han hecho del contexto de pandemia una oportunidad para distribuir fichas en más de un jugador con potencial para jugosos nuevos negocios.

vacuna contra el coronavirus tiene al menos un 91,4 por ciento de efectividad
La vacuna rusa contra el coronavirus tiene al menos un 91,4% de efectividad.

Nombres no faltan

Al pelotón de candidatos por fortaleza tecnológica hay que añadir al Grupo Sidus a través de su controlada Biosidus. La firma ostenta experiencia en técnicas de clonación de animales y el desarrollo de eventos transgénicos como la papa Ticar.

Con plantas en Bernal y Almagro, Biosidus es capitaneada por Santiago García Belmonte, quien asumió el control accionario de la empresa cuando en diciembre de 2010 hubo separación de activos de Sidus y la división de biotecnología quedó separada del área farmacéutica. Esta última, desde entonces, es liderada por Marcelo Argüelles.

Por último, resta mencionar al controvertido HLB Pharma. Si bien fue apartada de su rol de intermediaria con el Centro de Epidemiología y Microbiología Nikolái Gamaleya, lo cierto es que la compañía mantiene su pedido de participación en el negocio ante la ANMAT.

La empresa, tal como expuso iProfesional el mes pasado, tiene un curriculum sumamente polémico. Fundado por Hernán López Bernabó, los destinos de HLB se encuentran en manos Ariel García Furfaro y Jorge Salinas, con experiencia adquirida en el control de los laboratorios Apolo y Ramallo, ambos de Rosario. En abril de 2017 HLB Pharma enfrentó un pedido de quiebra.

Un año después, la firma sufrió una clausura propinada por la municipalidad de San Isidro -base de operaciones de HLB- "producto de inspecciones realizadas se observaron falta de medidas de seguridad, ausencia de constancias de permiso de vuelco de líquidos, incumplimiento a la Ley 11.459 de habilitaciones industriales frente al Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible, entre otras", según información divulgada en su momento por el mismo gobierno distrital.

Según pudo constatar iProfesional tras una rápida consulta a la central de deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el laboratorio mantiene incumplimientos en situación 5 -"irrecuperable"- con bancos como el Comafi y su similar de La Pampa.

Con la irrupción del Covid-19, la empresa comenzó a tomar posición en lo que hace a la importación de tests coreanos para la detección del virus. Hasta que Sputnik V salió a escena y los titulares de HLB Pharma interpretaron que este era el momento de aprovechar el vínculo con sus proveedores rusos de productos como la insulina.

Negocios en tu mail
Suscribite a nuestro newsletter y recibí diariamente las últimas noticias en finanzas personales. Economía, impuestos, tecnología y buenos negocios:
Lo más leído