Billete de $5: extienden plazo para canjearlos por monedas

Billete de $5: extienden plazo para canjearlos por monedas
Desde el 29 de febrero de 2020, los billetes verdes con la imagen de San Martín no tienen curso legal. Hasta qué fecha se pueden cambiar
Por iProfesional
17.09.2021 13.57hs Economía

El Banco Central extendió hasta el 28 de febrero de 2022 el plazo para canjear los billetes de $5 por monedas del mismo valor.

"Las entidades financieras deberán recibir hasta el 28 de febrero de 2022 (inclusive) los ejemplares presentados por el público a los fines de su canje o acreditación en cuenta y deberán depositar dichos billetes en calidad de deteriorados en sede del Banco Central hasta el 30 de junio de 2022 (inclusive)", estableció la autoridad monetaria.

A través de la Comunicación "A" 7366, el organismo aclaró que hasta el 30 de junio del año próximo se reconocerá la condición de moneda de curso legal de los billetes de $5 que depositen las entidades financieras en sede de esa institución.

A partir del primero de julio de 2022, esos billetes serán considerados "desmonetizados": ya no se podrán canjear. La última extensión del plazo para canjearlos había sido fijada hasta el 31 de agosto último, pero el Banco Central decidió prorrogarla hasta febrero de 2022.

Desde el 29 de febrero de 2020, los billetes verdes con la imagen de San Martín no tienen curso legal: fueron reemplazados por una moneda plateada, con la imagen de un árbol, el arrayán.

Equivale a dos centavos

Hoy, el billete de $5 -que comenzó a circular en 1992- equivale a apenas dos centavos de dólar, consecuencia del proceso inflacionario que sufre el país desde hace décadas. Para canjearlos o bien para depositarlos, las personas deben dirigirse a un banco, con turno previo.

Los coleccionistas de billetes a los que no les haya quedado ninguno de $5 puede obtenerlo, por ejemplo, a través de Mercado Libre, pero para eso deberían abonar hasta $3.000 por solo un papel.

La desaparición del billete verde se suma a la del papel de $2, que dejó de circular en mayo de 2018. Un año antes, el Banco Central había iniciado un proceso de destrucción de billetes deteriorados, como parte de un plan para mejorar la calidad del dinero circulante.

Los nuevos billetes

La inflación en niveles elevados genera problemas colaterales como la emisión de más dinero. En este caso, durante agosto el Banco Central imprimió 28,3 millones de billetes más de $1.000.

Por lo tanto, la mayor denominación que circula en el país fue la cifra que más se emitió durante todo el mes pasado, según los últimos datos oficiales del BCRA.

De esta manera, la cantidad de papeles con la imagen del hornero creció desde los 1.130,2 millones de unidades desde fines de julio hasta los actuales 1.158,5 millones.

Es decir, la "maquinita de los pesos" sumó un 2,5% más de ejemplares de los ya existentes de $1.000 en tan sólo un mes, y en todo 2021 el incremento acumulado de los billetes emitidos sólo con el dibujo de esta ave es de 25%.

Una cifra que, prácticamente, sigue a la inflación, debido a que las principales consultoras estiman que el arrastre de la suba de precios que hubo en los primeros 8 meses del corriente año es de alrededor del 33%.

Ello confirma, por el momento, que el plan oficial es empezar a ampliar la cantidad de billetes de la máxima denominación que en la actualidad circulan en los bancos y la calle, antes que barajar tomar la opción reclamada por distintos sectores de la economía, que es la de lanzar papeles de más valor, como los de $2.000 o $5.000. Algo que aliviaria el volumen de dinero utilizado a diario.

De mantenerse esta situación en el mediano plazo, se estaría repitiendo la misma decisión política que hubo durante los gobiernos kirchneristas, que fue la de no imprimir denominaciones mayores a las de $100, que era la más alta de ese entonces, para evitar reconocer en los "hechos" que existía un grave problema inflacionario.

En la actualidad, otro de los datos oficiales que llaman la atención es que la cantidad de pesos que tienen cifras inferiores a las de $1.000 se mantuvieron casi "estáticas" en cantidad durante el mes pasado.

La
La "maquinita" del Banco Central debe emitir más cantidad unidades de $1.000 para emparejar a la inflación, y por la decisión de no lanzar billetes de más valor.

Los "otros" billetes 

Los de $500 subieron, en unidades, desde 1.172 millones a los actuales 1.176,5 millones. Lo que representa un aumento de 4,5 millones de ejemplares en agosto.

En tanto, los de $200 no sufrieron variaciones en su volumen en los últimos dos meses, y se contabilizan 493 millones de papeles.

Finalmente, los de $100, que en el 2015 llegaron a representar casi el 80% del total de los pesos que existen en la calle y los bancos, hoy significan el 39% de todos los billetes, con una cantidad de 2.678,6 millones de unidades que fue asentada al final de agosto. Incluso, descendieron en 25 millones, si se lo relaciona con lo registrado el último día de julio.

En el global, el volumen total de billetes de todas las denominaciones que circulan entre los argentinos es de 6.854,6 millones.

Una enorme cantidad de ejemplares que causa un grave "cuello de botella" en la logística de bancos y comercios, por la enorme dimensión del dinero que se debe acopiar y movilizar.

Por ende, con los actuales niveles inflacionarios, tanto el costo de la reposición como del traslado del efectivo es cada vez mayor. Mientras que el valor real de ese dinero es cada vez menor.

En conclusión, se incrementan de manera constante los problemas de costos y logística que tienen los bancos y comercios, debido a la pérdida continua de valor del billete de $1.000.

El poder de compra del billete de $1.000 cayó de forma abrupta desde que se lanzó a fines de 2017.
El poder de compra del billete de $1.000 cayó abruptamente desde que se lanzó en 2017. Hoy alcanza para comprar sólo 25% de lo de que servía en aquella época.

Billete de $1.000 pierde valor

La historia marca que en diciembre de 2017 fue puesto en circulación el billete de $1.000 que es, en la actualidad, la unidad de mayor cifra en circulación en Argentina.

"Desde entonces, la inflación ha menguado su poder de compra, por lo que se estima que hoy este papel sólo permite acceder apenas a un 25% de la canasta de bienes y servicios que posibilitaba el mismo adquirir hace casi 4 años atrás, cuando fue lanzado a la calle", ejemplifica a iProfesional el analista Andrés Méndez, director de AMF Economía.

Entonces, si con una unidad de $1.000 se adquiría 100 de "X" producto en 2017, hoy con el mismo ejemplar del hornero se puede comprar sólo 25 de ese "X" producto.

Desde la perspectiva de su valor medido en dólares, se puede recordar que apenas fue lanzado a la calle, a fines de 2017, el billete que mayor denominación equivalía en ese entonces a u$s56.

Hoy, cuatro años después, cayó hasta los u$s10,2, según la cotización del dólar oficial mayorista. Pero se reduce a menos de u$s6 por unidad si se considera el billete minorista "solidario" y las cotizaciones implícitas financieras (dólar MEP y contado con liquidación).

En tanto, en el blue, el billete de mayor valor dentro de los pesos argentinos vale sólo u$s5,4.