Lo que no se contó de la dura interna en el Gobierno que definió el pago de u$s1.900 millones al FMI

Lo que no se contó de la dura interna en el Gobierno que definió el pago de u$s1.900 millones al FMI
En breve llegarán los u$s4.355 millones en DEGs del Fondo Monetario y la idea no sería utilizarlos para afrontar los costos de la pandemia
Por Claudio Zlotnik
27.07.2021 11.00hs Economía

El viernes a última hora, después de que terminaran de cerrar los detalles de la lista de candidatos para las próximas elecciones, Cristina Kirchner y Alberto Fernández, definieron también los próximos pasos con el FMI.

La confirmación de que en las próximas semanas llegarán finalmente los u$s4.355 millones en DEGs del Fondo Monetario definió la idea de utilizarlos -ya no para afrontar los costos de la pandemia, tal como había sugerido la propia vicepresidenta a través de un proyecto de Declaración en el Senado- sino para cancelar uno o dos vencimientos de deuda con el organismo.

Funcionarios de primer nivel de la administración se enteraron de la decisión por televisión, el sábado a la noche.

Por ahora, la decisión es pagar el vencimiento de septiembre, por unos u$s1.900 millones.

Martín Guzmán, se sabe, era de la idea de avanzar con un acuerdo antes de las elecciones. Las PASO se realizarán el 12 de septiembre.

El ministro, en línea con el FMI y los países europeos que integran el Club de París, supone que los u$s4.355 millones en DEG que recibirá el país, en el marco de la capitalización del Fondo, deberían aplicarse al refuerzo de las reservas del Banco Central.

Las reservas netas del BCRA superan apenas los u$s7.300 millones. Un monto exiguo si se tiene en cuenta las presiones cambiarias a las que se ve sometido el país.

Cristina K. se decidió por dar la señal de que no habrá default con el FMI. Y que irá por el acuerdo más adelante: nadie paga por adelantado si piensa que después va a tirar del mantel para romper las negociaciones.

Al contrario, la vicepresidenta ahorró, el sábado, cualquier crítica al organismo. Responsabilizó de la crisis a los funcionarios del gobierno anterior, pero dejó al margen a los dirigentes del FMI que pactaron y cerraron el acuerdo de 2018.

"La discusión es cómo se va a pagar la deuda", planteó CFK desde el improvisado escenario.

En el Palacio de Hacienda mantienen la idea de llegar a un acuerdo con el FMI antes del segundo vencimiento, pautado para el mes de diciembre.

Desde la mesa chica del Ministerio piden "prestar especial atención" a la próxima cumbre de presidentes del G20, en Roma, el 30 y 31 de octubre.

"El arreglo con los acreedores privados llegó después de que Alberto Fernández recibiera el respaldo político en una cumbre del G20. Esta vez podría suceder algo así", dice un funcionario del equipo económico a iProfesional, sin dar más precisiones.

El ministro quiere utilizar u$s4.355 millones en DEG que recibirá el país al refuerzo de las reservas del Banco Central

Enfrente, en la Casa Rosada, otro funcionario admite la preocupación por las tensiones en el mercado cambiario.

A esta altura, a 48 días de las PASO y a 109 de las elecciones generales, el Gobierno parece sólo aspirar a que no estalle el mercado cambiario.

Una disparada del "dólar blue" -al estilo de octubre 2020- podría dejarlo sin chances de triunfo. Un cimbronazo de ese tipo no sólo genera incertidumbre y riesgos de una corrida bancaria. Ya quedó claro que también rompe la dinámica de precios: hay faltante de mercadería y desabastecimiento de productos, inclusive de la canasta básica, como aceites y harina.

¿Quién podría ganar una elección en un contexto así?

Sin margen para emitir pesos y engrosar "el bolsillo de la gente", por temor a una explosión del mercado cambiario que desbarranque todo, el Gobierno parece conformarse con una estabilidad financiera. Por más precaria que sea.

El fantasma que recorre los despachos oficiales es el de agosto de 2019, cuando el peronismo ganó con holgura las PASO y el dólar se fue de $45 a $60.

El contexto político ahora es totalmente diferente: aquella vez fue una verdadera sorpresa para el "mercado" el triunfo frente al macrismo por una distancia irremontable.

Sin embargo, en algunos despachos oficiales admiten que un triunfo del ahora oficialismo en las urnas pueda volver a desestabilizar el escenario cambiario. Por eso mismo, desde el Palacio de Hacienda se sigue auspiciando un acuerdo rápido con el FMI, de manera de engrosar las reservas con los DEGs.

Héctor Torres, economista argentino y ex miembro del directorio del FMI cuando fueron ministros Roberto Lavagna y Alfonso Prat Gay, pone un manto de dudas sobre lo que viene: "Un acuerdo con el FMI no garantiza la estabilidad cambiaria. Ya lo vimos en disntitas oportunidades", recuerda.

Torres hace hincapié en lo que para algunos de sus colegas que también siguen la realidad argentina desde el exterior, empieza a convertirse cada vez más en una necesidad imperiosa: un acuerdo político amplio, que sirva como estructura para el largo plazo.

El ex viceministro de Economía durante el segundo mandato de Cristina Kirchner, Emmanuel Álvarez Agis, también salió a opinar sobre el cambio de postura de la vicepresidenta sobre la utilización de los DEGs.

"A mí no me sorprende, no me puedo imaginar a Cristina pensando como factible un default con el Fondo Monetario", dijo el ex funcionario.

Luego amplió: "El caso del FMI, por el tamaño de la deuda, amerita tomarse un tiempo extra". Pasa que ahí es una especie de juego a ver quién llega primero". Luego graficó: "El Gobierno viene con el auto roto y medio que no asusta a nadie, pero me parece válido tratar de sacar la mejor negociación para el país".

"De todas maneras, yo no me imagino un gobierno en el que Cristina es vicepresidenta que pueda entrar en default", consideró.

Cristina responsabilizó de la crisis al gobierno anterior y no al FMI

Reacción del mercado tras el anuncio

Tras el anuncio de la vicepresidenta de que al Fondo se le pagará con los DEGs (la duda es si habrá acuerdo antes o después del segundo vencimiento de u$s1.900 millones), el mercado informal del dólar operó con mayor tranquilidad: la cotización del "blue" bajó un peso, a $184.

Sin embargo, ni el "riesgo país" ni el precio de los bonos mejoraron. Al contrario, el "riesgo país" subió seis puntos, a 1.584 puntos.

Lo más relevante, no obstante, fue verificar que el Banco Central ya no pudo comprar divisas para las reservas.

esta semana marcaría un cambio de tendencia clave: las reservas netas del Banco Central -que vienen creciendo gracias a la cosecha de soja y los buenos precios- podrían tener el primer traspié en semanas.

Mañana miércoles, el Gobierno tendrá que pagar la primera cuota del plan de pagos acordado con el Club de París.

Serán u$s230 millones que se girarán y que forman parte del precio por no haber acordado aún con el Fondo Monetario, la condición impuesta por los países europeos para postergar el vencimiento de la deuda (por u$s2.300 millones).

Este pago podría convertirse en la clave del cambio de tendencia en la acumulación de dólares en el BCRA.

Las reservas netas del Central alcanzan a unos u$s7.230 millones, de acuerdo a la estimación de la consultora Eco Go.

El crecimiento tuvo que ver directamente con la amplia liquidación de divisas por parte del "campo". En lo que va de este mes ya orilla los u$s2.400 millones, que es una suma superior a la de junio.

De acuerdo a las estimaciones de Eco Go, el Banco Central logrará adquirir unos u$s1.160 millones este mes, de los cuales aproximadamente la mitad fueron a acumular las reservas.

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