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Lideraban una franquicia de Apple y casi se funden: hoy son líderes en la reparación de celulares

Lideraban una franquicia de Apple y casi se funden: hoy son líderes en la reparación de celulares
Son dos socios y crearon una empresa con 60 puntos de venta, pero tuvieron que atravesar estafas, crisis y, sobre todo, un gran desafío personal
Por Gonzalo Otálora
20.10.2021 07.13hs Actualidad

"Mi familia pensaba que yo iba a terminar mal, que mi futuro era un desastre", así comienza la increíble historia de un emprendedor que estuvo a punto de montar una fábrica de Apple en Argentina, pero las crisis del país destruyeron su sueño y tuvo que volver a empezar.

Fue pionero, junto a su socio Juan del Campo, en abrir locales de Apple en Shopping de descuentos en Estados Unidos, pero una estafa lo llevó a priorizar sus negocios en el país. Se reinventaron y crearon GoFix, una clínica de reparación de dispositivos móviles; vino la pandemia, resistió y de un puñado de locales ya lidera 60 puntos de ventas y sigue creciendo.

¿Cómo lo lograron?

GoFix es una empresa que se dedica a la reparación y servicio técnico de celulares, tablets y otros dispositivos electrónicos. Cuenta con técnicos especializados en cada área lo que les permite funcionar como una clínica de reparaciones tecnológicas. Cuentan con 60 locales entre propios y franquicias y en plena pandemia lograron una explosión de aperturas. Hoy son una empresa que crece, pero sus fundadores tuvieron que atravesar estafas, crisis y sobre todo, un gran desafío personal.

Rebeldía

Jerónimo Gallo, socio fundador de GoFix, tenía apenas 16 años cuando decidió irse de su casa. "Era un joven rebelde al que le costó mucho la adolescencia. Lo que yo quería era explorar un poco el mundo", cuenta Jerónimo.

Sus padres, preocupados por la situación, decidieron ir a consultar con un juzgado de menores, en donde les plantearon el peor de los escenarios. "El panorama que les pintaron era que yo iba a terminar tirado en una zanja", confiesa.

Durante un tiempo fue hospedándose en casa de sus amigos y llegó a dormir en un auto. En su juventud había asistido a muchos colegios lo que lo llevó a conocer mucha gente y hacerse de una buena cantidad de amigos. Por esta razón, la primera manera de hacer dinero que encontró fue la de desempeñarse como relaciones públicas de distintos lugares, los cuáles le pagaban por convocatoria.

"Lo que aprendí en esos años es que todo pasa y que todo se puede lograr. Es un tema de voluntad. Me dijeron que no iba a llegar a ningún lado pero con todo lo que hice fui demostrando que no estaban en lo correcto", explica Jerónimo.

La oportunidad

Luego de años de buscar su lugar en la vida, Jerónimo encontró el amor. "Cuando conocí a mi actual mujer empecé a conocer algo que no tenía. Me di cuenta que era un chico rebelde que necesitaba contención y amor" reconoce Jerónimo. En ese momento se le presenta su primera gran oportunidad adquiriendo una imprenta junto con un amigo.

"Armamos una propuesta: yo le tomaba el personal y le compraba las máquinas que iba pagando con el mismo trabajo que iba haciendo", explica.

Uno de sus clientes era la empresa Apple, a la que le imprimían revistas, gracias a eso pudo enterarse de primera mano que la compañía estaba dando franquicias. "Se me prendió la lamparita y pedí comprar una. Ahí abrí la primera en Palermo", recuerda.

A partir de ese momento las cosas cambiaron para Jerónimo. Gracias a la alta facturación pudo abrir otro local en Puerto Madero, frente al Hotel Hilton. Cuando el negocio estaba dando buenos resultados y solo podía esperarse un futuro prometedor, una situación confusa lo dejó al borde de perder todo.

"Apple detectó irregularidades en el distribuidor al que yo pertenecía como franquicia y puso en stand by todos los contratos", cuenta. Perder el contrato con Apple lo dejaba en la obligación de empezar de cero, por eso Jerónimo hizo todo lo posible por preservarla. Su principal argumento ante la compañía era que él era un simple cliente que nada tenía que ver con el distribuidor en conflicto. Finalmente Apple le abrió una cuenta directa y lo habilitó a tener su propia marca: One Click. "Abrimos 11 locales acá en Argentina", cuenta.

Su negocio

El negocio era rentable y estaba en expansión pero pronto surgieron dificultades. La coyuntura política y económica del país comenzó a ser desfavorable a los importadores. El entonces secretario de Comercio, Guillermo Moreno, puso trabas a las importaciones.

"Comenzó a caer el negocio y para nosotros fue durísimo. Tuve una reunión con Moreno pero es un hombre súper duro", explica Jerónimo. Estas limitaciones lo estaban llevando directo a la quiebra por lo que tuvo que buscar alternativas para sobrevivir.

"Planteamos fabricar en Argentina todos los cables. Al principio Apple se negó pero luego comenzó a considerarlo. Tras plantearlo en una nueva reunión con Guillermo Moreno, la entonces presidenta Cristina Fernández da un discurso y anuncia que Apple iba a fabricar en el país. "Hicimos todo lo posible, pero lamentablemente, no pudimos avanzar".

El Socio

Durante los veranos, Jerónimo viajaba con un grupo de amigos y allí conoció a Juan De Campo, actual socio y gerente de GoFix. En varias charlas le contó todos los problemas que tenía con su empresa.

"En un momento Jerónimo me cuenta que tuvo un problema con uno de sus empleados más importantes y me convoca a hacerme cargo de One Click", explica Juan. En un principio la propuesta no le interesó ya que consideraba que no era rentable vender Apple en Argentina debido a que los precios de afuera eran mucho mejores pero a pesar de eso aceptó, tomándolo como un desafío. "El resultado fue lo contrario de lo que esperaba. Hicimos algunos cambios en la empresa, fuimos mejorando y me fui dando cuenta que este mundo me encantaba", confiesa Juan.

Abrir en Estados Unidos

Mientras la situación económica de la Argentina estaba entrando en una crisis, a Jerónimo se le ocurrió abrir locales en shoppings de descuento de Miami. Organizó una reunión y viajó.

"Nos recibió Laura, una encargada de la cadena Sawgrass quien nos trató muy mal y nos terminó diciendo que se iban a poner en contacto directamente con Apple, que no les interesaba nuestra propuesta", recuerda.

A pesar de la frustración, Jerónimo no se dio por vencido y se dirigió directamente a otro shopping, el Dolphins, sin coordinar una reunión. "Entré directamente y me recibió un señor de 80 años muy amable. Le terminé de contar la propuesta y al mes teníamos el local abierto", recuerda.

Gracias a ese contrato, pudo contactar nuevamente con la gente de Sawgrass quienes le pidieron disculpas y le ofrecieron abrir locales en sus shoppings. "No podían dejar que el otro shopping tuviera Apple antes que ellos" explica.

Nace GoFix

Con el paso del tiempo, la situación económica en el país comenzó a empeorar. Los productos importados se volvían cada vez más inaccesibles para el mercado local por lo que comenzaron a pensar en ofrecer alternativas abriendo un negocio multimarcas con repuestos genéricos.

"Venía alguien al local de Apple oficial a reparar un teléfono y al ver el costo se iban asustados entonces yo les decía que podían ir al otro negocio y arreglarlo por un precio menor", explica Jerónimo. Así fue como, en 2013 y en medio de una crisis, nació GoFix. "El negocio de la reparación estaba asociado a las cuevas. Nosotros trajimos un nuevo modelo de negocio basado en nuestra experiencia en OneClick", explica Juan.

La nueva propuesta que sumaron al mercado resultó muy innovadora ya que se trataba de locales a la calle de servicio técnico basados en la transparencia lo cual generó mucha confianza en los clientes. De esta forma se enfocaron no solo en teléfonos, sino también en otros dispositivos como tablets y notebooks.

 

La estafa

Mientras en Buenos Aires GoFix comenzaba a funcionar, en Estados Unidos surgieron inconvenientes. Los locales de Miami, atendidos por terceros, no estaban dando resultados y la facturación estaba en baja. Juan y Jerónimo empezaron a detectar irregularidades.

"El nivel de vida de la gente era exageradamente alta mientras los negocios no funcionaban. También empezamos a ver cosas que eran, cuanto menos, raras", explica Juan. La situación se volvió insostenible y pensaron en quitarle el manejo a sus socios en el exterior, pero antes que pudieran tomar medidas, recibieron la comunicación de que si no abonaban 500 mil dólares en 15 días se fundirían.

"Nos estaban tirando al bombo la compañía porque después su idea fue recomprarla por 2 pesos", cuenta Jerónimo. Luego de una discusión y de un día para el otro, el encargado de Estados Unidos renunció, y nos les queda opción que viajar para tomar control de los locales.

"Estaba de vacaciones, tuve que tomarme un avión para Argentina, agarrar mi pasaporte y viajar a Miami. Me hice cargo con Juan y empezamos a viajar una vez por semana todos los meses para acomodar la empresa", recuerda.

Durante un tiempo manejaron ambas secciones de la empresa pudieron estabilizar la situación en el exterior pero no lograron que generara ganancias. Viajar tan seguido se les volvió muy pesado y hacía que descuidaran el negocio en Argentina, que comenzaba a tener problemas. Tomaron la decisión de vender y quedarse solo con GoFix.

"Apareció un comprador y luego de un año de negociaciones vendimos OneClick en Estados Unidos y en Argentina", cuenta Juan.

Franquicias

Hasta ese momento GoFix había crecido solo con locales propios hasta que surgió una oferta por una franquicia. "Un amigo quería darle la mano a su cuñado poniéndole un local en Mar del Plata. No habíamos pensado en abrir franquicias pero quisimos probar", explica Juan. A pesar de que quienes se hicieron cargo de este negocio no eran del rubro, gracias a la capacitación que le brindó GoFix pudieron salir adelante e incluso tener muy buenos resultados.

"Le fue tan bien que para semana santa ya habían recuperado prácticamente toda la inversión", cuenta Juan. Al poco tiempo recibieron una oferta por otra franquicia. "Era el primo del técnico de Mar del Plata. Se había quedado sin trabajo y con la indemnización que había cobrado se quería poner un negocio. El local lo abrimos al año siguiente en la zona de Tribunales. Hoy es un local que anda bárbaro", aclara.

Luego de sus dos primeras experiencias exitosas, comenzaron a ampliar el modelo de franquicias profesionalizando hasta llegar al que tienen hoy en día. "Es un excelente modelo para el autoempleo. La inversión es relativamente baja y el franquiciado entra en un mercado gigante. El celular es un producto que usa el 100% de la población", explica Juan.

Aprender de los errores

A veces las experiencias malas sirven de lección y los dueños de GoFix tuvieron que atravesar una situación muy peligrosa que los ayudó a tomar medidas mejorando el control y la seguridad de su servicio.

"Una famosa llevó un teléfono a reparar a un local que era franquicia nuestra y se dio cuenta que uno de los técnicos estaba enviando fotos a su novia. Por suerte fuimos avisados y actuamos rápido. Se hizo cargo la Justicia, se borraron las fotos y se hizo cargo al empleado y a su novia por cualquier material que se pudiera divulgar", explica Jerónimo.

A partir de ese momento, GoFix cuenta con cámaras en todos sus negocios permitiendo que todas las reparaciones sean monitoreadas lo que asegura que se preserve la privacidad de sus clientes.

Un ejemplo

Tanto Jerónimo Gallo como Juan De Campo han acumulado una larga trayectoria manejando ambas compañías en la que tuvieron que sortear distintos obstáculos. Hoy cuentan con un presente sólido y cargado de conocimientos.

Por esta razón es que tienen pensado un plan de expansión basado en locales propios y franquicias que les permita abrirse paso a nivel internacional: "Queremos ser un ejemplo para que otros emprendedores sepan que si se quiere se puede". 

En plena pandemia, cuando todo parecía el fin, hubo una explosión de consultas por franquicias y la empresa logró superar los 60 locales propios y sigue creciendo.

Cuando Jerónimo mira para atrás y recuerda el futuro que muchos pensaban para él lo transforma en un combustible para seguir luchando. Porque emprender, es el arte de superarse a uno mismo.